Somos dos hermanas de familia artesana, Vanesa y Nazaret, de padre tapicero y madre costurera. Nos criamos entre telas y costuras, entre diseños y formas. Herederas del arte de la restauración, hemos entendido el reciclaje y la recuperación como un modo de vida y hemos sentido la satisfacción de convertir algo roto o viejo en algo bello y nuevo.

Con esos antecedentes, se nos ocurre dar una vuelta a todo lo aprendido y decidimos confeccionar mochilas, bolsos, riñoneras, etc. con tejidos reciclados.

Conscientes de la necesidad de cambiar hábitos de conducta y consumo, para ser respetuosas con el medio ambiente y contribuir a fomentar estilos de vida sostenibles, apostamos por tejidos reciclados de botellas de plásticos, por la transformación de tejidos usados y por el aprovechamiento de retales de tapicería.

 

 

De este modo nace SYCORAX, marca que trata de volver a los valores de reutilización con el fin de disminuir el uso de materias primas y recursos naturales vírgenes.

Cuando adquieras un producto SYCORAX, sabrás que la producción es artesanal y que cada pieza es única.

¿Y de dónde viene el nombre?

Sycorax [sícorax], es el nombre de la madre de Calibán, en una obra de teatro escrita por William Shakespeare: La Tempestad. De este personaje poco se sabe, solo se la nombra en un momento determinado de la obra y de ella se dice únicamente que es una bruja, madre de Calibán, que fue desterrada de su tierra natal: Argelia.
Según la historia de fondo proporcionada por la obra, Sycorax, mientras estaba embarazada de Calibán, fue desterrada de su casa en Argel a la isla en la que se desarrolla la obra. Los recuerdos de Sycorax, que muere varios años antes de que comience la acción principal de la obra, definen varias de las relaciones en la misma. Confiando en su conexión filial con Sycorax, Calibán reclama la propiedad de la isla.

Sycorax_Robert Anning Bel
Ilustración de Sycorax, por Robert Anning Bell (1863–1933)

Los eruditos generalmente están de acuerdo en que Sycorax, un contraste de Próspero, está estrechamente relacionado con la Medea de las Metamorfosis de Ovidio. Los escritores y críticos poscolonialistas ven a Sycorax como la voz de los pueblos, especialmente las mujeres, que se recuperan de los efectos de la colonización.

Mientras le dábamos vueltas a un posible nombre para nuestra marca, parecía que no éramos capaces de ponernos de acuerdo nunca. Yo, Nazaret, acababa de releerme “La Tempestad” cuando me hice con un ejemplar de otro libro, “Calibán y la bruja”, de Silvia Federici (libro altamente recomendable), y el nombre de Sycorax y las reivindicaciones que le acompañan a su misteriosa figura volvieron a mi cabeza hasta que me di cuenta: “¡ya está!”, pensé. “Ese será el nombre: SYCORAX.” Se lo mencioné a mi hermana Vanesa y la idea le encantó, ¡al fin pudimos ponernos de acuerdo!